“La mujer justa ” de Sándor Márai

Sólo unos parráfos de este hermoso texto, al que llego a través de Nora, a quien ya presenté anteriormente en este blog.

“…el círculo y la vida social..y él siempre tenso y atento, como si hubiera alguien observándolo todo el tiempo y tuviera que rendir cuentas por la noche de todos sus actos sacramentales…porque detrás de un orden tan severo…empezaban a asomar los horrores de la soledad como los glaciares en los mares templados…¿sabés? en el ámbito de ciertos reglamentos sociales, de determinadas costumbres, la soledad empieza a manifestarse a la edad correspondiente…pero no ocurre de la noche a la mañana; las auténticas crisis vitales, las enfermedades, las rupturas,las relaciones marcadas por el destino, no llegan en un momento concreto, no se establecen ni se anuncian y los implicados ni siquiera advierten lo que ocurre……porque la soledad también es una especie de enfermedad, mejor dicho un estado en el que nos acomodaron, una condición que transforma al hombre en un animal disecado en una vitrina. Mejor aún, la enfermedad es el proceso previo a la soledad, que yo comparo con el congelamiento progresivo…………porque es inútil que el corazón, los pulmones, el hígado y los riñones funcionen de modo satisfactorio: es tu vida que no funciona bien; el ya advierte el enfriamiento causado por la soledad, como los delicados instrumentos de navegación de un transatlántico detectan en el aire tórrido y fragante de las zonas ecuatoriales el peligro que se acerca por el océano azulado…..

Y nos quedamos solos porque somos engreídos y no tenemos el valor de aceptar el regalo un poco intimidatorio del amor.

¿te has fijado que el amor, como la muerte, tiene un tiempo que no se puede medir con el reloj ni con el calendario? y sus grandes proyectos fracasan o no tienen el éxito esperado……..

Y quien sabe si en el postrer momento, cuando cierran los ojos, entienden por fin lo que querían del otro.

Y quizas resulta que sólo estaban obedeciendo ciegamente una ley superior, una orden que renueva el mundo de manera constante con el aliento del amor y necesita hombres y mujeres que se aparecen para perpetuar la especie. Y mientras tanto ¿qué daban al otro y que recibían?

¿qué misterioso equilibrio es ése?”.

Sólo algunos párrafos de este magnífico escritor para estimular con ciertos indicios su lectura.

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2 comentarios

  1. Stella said,

    1 noviembre, 2012 a 12:31

    Cuanta verdad …..

  2. patricia said,

    2 noviembre, 2012 a 08:39

    que profundo!!, “el amor como la muerte tienen un tiempo que no se puede medir con el reloj ni con el calendario”, este parrafo es maravilloso, creo , si observamos hacia nuestro interior, esto es la esencia del vivir.


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